Si me pidieran que contara todas las cosas que me han pasado en el metro de nuestra gran ciudad, podría decir que han habido mil anecdotas que contar. Pero como primera anecdota creo que debo reproducir la que yo encuentro más memorable, debido a que contiene aspectos del transantiago y el colapso que este causo en el metro.
A principios del año cuando recien el transantiago habia comenzado, el metro se veia claramente superado en personas. Yo como un usuario fiel a este transporte lo tomo siempre temprano, bueno a principios de año con más entusiasmo y más temprano. Durante gran parte de los primeros días me toco irme con una escolar, siempre la misma, que tenía rasgos particulares en su físico, sus ojos azules eran notables, muy azules. Era una pokemona, pero de corazón, era del colo y no se que otra cosa podría agregar. Por estas cosas horarias ella siempre se subía al metro unas estaciones después que yo y en la línea 5 ella se ponía siempre detras mio para subir al metro, yo creo por que era el que le habría el camino hacia la salvacion del poste.
Un día en particular yo llego después que ella al metro, ese día, estaba todo muy colapsado, un monton de gente empujaba y toda esa wea. Yo esta vez quede esperando la entrada detras de ella, con una marea de gente atras mio, im-presionante.
Llega el metro abren las puertas y ella sube, yo subo empujado por la marea de personas y entre esto una de las personas me saca la mochila por lo cual yo trato de agarrar mi wea esa que se pone en el hombro, miro para atras por lo mismo, en mi mente tenía pla proyreccion del poste del cual me iba a agarrar para afirmarme, que es el que se encuentra en la otra puerta del metro, la que permanece cerrada todo el rato, asi que yo con mi mente, no con mi vision, fui directamente a agarrarme del fierro... es aquí donde se produce el punto de infleccion en esta historia.
En ese momento lo que yo agarre no fue necesariamente el fierro, fue algo más blando y que es característico de las mujeres, en este caso de la ya conocida pokemona del metro.
Le agarre su goma... fue un acto de segundos, yo me di cuenta y retire rapidamente mi mano... escuhe un OH! q salio de ella cuando yo hice eso. Cuando me digne a ponerme frente a ella, note una risa en su cara... de esas que uno se aguanta. En cambio yo estaba muy cohibido, entre risa y vergüenza.
La tuve en frente mio muchas estaciones, ella llego a kedarce dormida en mi brazo, no alegue nada, ya que estaba avergonzado...
La sigo viendo en el metro, a veces ella me mira y se rie, yo siempre serio aunque a veces me causa gracia también.
Bueno esa es una de las mil historias del metro
esta es notable
bueno saludos a todos
Og vua! (cmo sea =D)!!
4 comentarios:
jajajajaj pt angel te pasa cada cosa a ti...
independiente de todo eso quiero saber 2 cosas:
TE GUSTO LA GOMA DE LA MINA????
TE EXCITASTE UN POKITO????
eso noma...como me vay a censurar cuentamelo por el msn o en el colegio
chau
vale por el post angel..
te quiero..pero como amigo noma
chau
Au revoir se esribe si no me equivoco.
Jajaj, realmente notable la escena del metro. Transantiago nos provee de historias para los nietos =)
xD
Eso,
Saludos
hasta q leo la hitoria completa XD!!
noytable siemrpe me rio con esa anecdota
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